Cifras & Hechos
Longitud: 23 kmLatitud: 25 km
Superficie: 368 km²
Punto más alto:
Garajonay 1.487 m
Población:
ca. 23.000
Densidad: 62/km²
Capital: San Sebastián
Galería de Localizaciones
La Gomera
La Isla Mítica
La Gomera tiene una superficie de 368 km². Su punto más alto es el pico Garajonay, con 1.487 m de altitud, que pertenece al Parque Nacional de Garajonay. La isla tiene unos 12 millones de años de antigüedad. También es conocida como la isla colombina, porque fue lugar de avituallamiento de Cristóbal Colón antes de partir al Nuevo Mundo en 1492.
Geografía
La Gomera es una isla pequeña, pero sus 368 kilómetros cuadrados de superficie, apenas 20 de norte a sur, esconden un tesoro ecológico sin precedentes que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y es que pocos lugares del mundo pueden presentar la riqueza natural de La Gomera, acrecentada por su singular carácter prehistórico.
Escarpada, la Isla se lanza bruscamente desde la cumbre del pico Garajonay buscando el Atlántico en una secuencia de montañas y barrancos que forman círculos casi perfectos. Una rica vegetación, reliquia del principio de los tiempos, con especies que casi no existen en ningún otro punto del planeta, desciende, paso a paso, hasta la costa.
Barrancos vertiginosos, valles fecundos y zonas agrícolas, donde la mano del hombre extrae trabajosamente el fruto de la tierra, moldean el paisaje. Mientras, en lo alto, la elevación de las montañas frena las nubes, empujadas por los suaves vientos alisios, hasta que descargan su humedad gota a gota, conformando un fenómeno irrepetible: la lluvia horizontal.
De esta manera, el agua, presente en toda la Isla, se convierte en un velo brumoso extendido sobre la frondosa vegetación que cubre su suelo. Un auténtico bosque pluvial, cuyos árboles, que llegan a alcanzar hasta quince metros de altura con formas caprichosamente retorcidas, dan al paisaje un aspecto mítico y sorprendente.
Clima
El clima de La Gomera no difiere en gran medida de las condiciones meteorológicas de las islas occidentales. Las zonas altas de la isla reciben más lluvias que las zonas costeras, lo mismo que ocurre en la zona norte con respecto a la zona sur. Las temperaturas se mantienen estables durante todo el año registrándose las más altas durante el verano. El fenómeno de la lluvia horizontal tiene mucha importancia en el Parque Nacional de Garajonay, donde se deposita el agua contenida en las brumas creando un tupido bosque de Laurisilva.


